Un fenómeno que no es reciente, pero que se agrava con Airbnb.

Referencias y fuentes.

  • El término “gentrificación” fue acuñado por la socióloga británica Ruth Glass en 1964 para describir el proceso mediante el cual la clase media alta (“gentry”) comenzaba a colonizar barrios populares en Londres, desplazando a las clases trabajadoras originales (Glass, 1964). Desde entonces, el fenómeno ha sido ampliamente estudiado y debatido desde diversas disciplinas, incluyendo la geografía urbana, la sociología y la economía política. Ref.: Glass, R. (1964). Introduction: Aspects of Change. In: Centre for Urban Studies (Ed.), London: Aspects of Change. MacGibbon & Kee.

  • El geógrafo Neil Smith reinterpretó el fenómeno en los años 80 desde una perspectiva marxista, identificando la gentrificación no como un proceso espontáneo de cambio social, sino como una estrategia de revalorización capitalista del suelo urbano. Para Smith (1996), el “rent gap” (la brecha entre el valor real y el potencial de renta de una propiedad) es el motor estructural que incentiva la expulsión de residentes vulnerables para maximizar ganancias. Ref.: Smith, N. (1996). The New Urban Frontier: Gentrification and the Revanchist City. Routledge.

  • La gentrificación se acelera en la década de los 90’s debido a diversos factores. Entre ellos la financiarización de la vivienda, que convierte hogares y espacios públicos en activos financieros. Entre los autores que analizan este fenómeno, David Harvey (2008) dice que las ciudades están siendo diseñadas más como espacios para la acumulación de capital y no tanto para la vida social. Ref.: Harvey, D. (2008). The Right to the City. New Left Review.

  • En su estudio "Airbnb en la aceleración de procesos afines a los de la gentrificación: el caso de la Ciudad de México", Madrigal analiza la localización de Airbnb en la ciudad y caracteriza sociodemográficamente las áreas afectadas, proporcionando evidencia empírica sobre cómo Airbnb puede acelerar procesos de gentrificación en la Ciudad de México. Enlace: https://cedua.colmex.mx/archivos/520/a71-alvaro-madrigal.pdf

  • En su investigación "El privilegio a la ciudad: (dis)locaciones socioespaciales de Airbnb en la Ciudad de México", Olmedo-Neri analiza la presencia de Airbnb en la capital mexicana y sus implicaciones en la producción del espacio y las subjetividades urbanas desde una perspectiva comunicacional. Enlace: https://revistas.ups.edu.ec/index.php/universitas/article/view/9940

  • Airbnb: la ciudad uberizada, es un ensayo incisivo y documentado que denuncia los efectos devastadores de las plataformas digitales —en particular Airbnb— sobre las ciudades y sus habitantes. A través del caso de París, pero con ecos globales, Ian Brossat construye una crítica frontal al modelo de negocio de Airbnb y al capitalismo de plataformas que, bajo un discurso de colaboración y comunidad, reproduce formas sofisticadas de desposesión, evasión fiscal y precarización urbana. (Descarga)

  • Varoufakis sostiene que el capitalismo ha evolucionado hacia un sistema más peligroso, dominado por grandes corporaciones tecnológicas como Meta, Amazon, Apple y Alphabet. Estas empresas, según él, actúan como nuevos señores feudales, extrayendo riqueza a través de rentas en lugar de generar beneficios mediante métodos capitalistas tradicionales. (Descarga)

  • Otro factor que acelera la gentrificación son las políticas neoliberales de urbanismo competitivo, que promueven la inversión extranjera, la “revitalización” de barrios y la atracción del turismo como estrategias de crecimiento económico. Ref.: Peck, J., & Tickell, A. (2002). Neoliberalizing space. Antipode.

  • La turistificación de los centros históricos, entendida como la conversión del espacio urbano en una mercancía para el consumo estético y cultural de visitantes, genera tension permanente con los habitantes locales, por el impacto a su calidad de vida y a sus dinámicas comunitarias. Ref.: Colomb, C., & Novy, J. (2016). Protest and Resistance in the Tourist City.

  • Investigadores como David Wachsmuth han demostrado que en muchas ciudades globales, una proporción significativa de las propiedades listadas en Airbnb están en manos de multipropietarios o empresas, no de anfitriones ocasionales, lo que desmiente la narrativa de la economía colaborativa. Además, el autoritarismo algorítmico de estas plataformas invisibiliza los impactos locales, favoreciendo una lógica extractiva de los espacios habitados. Ref.: Wachsmuth, D., Chaney, D., Kerrigan, D., Shillolo, A., & Van den Steenhoven, K. (2018). The High Cost of Short-Term Rentals in New York City. Urban Politics and Governance Research Group, McGill University.